Ajos, cruces y pétalos de rosa
3, 06 de 2005-12-06 de 2005
El día de todos los santos, para asustar un poco a los niños, hicimos una excursión por el pueblo hasta un convento en ruinas. Estaba anocheciendo; los conventos en ruinas, de por sí, hacen halogüín aunque sea agosto y, cuando llegamos a la puerta, ¿qué me encuentro? Pues esto.

Si se fijan bien, en la hornacina central, y está muy alta, alguien había clavado una cruz de Caravaca. Inmediatamente, eché mano de la cámara e inmortalicé la escena. Tengo que decir que estaba más oscuro y que la iluminación extra es cortesía de photosop. Lo digo porque estábamos en mitad del campo, de noche y parecía que algún tramoyista gracioso se hubiera escondido para gastarme una broma o mandarme una señal: ¡haces post graciosillos con la cruz de Caravaca, pues toma cruz!
A esas alturas, 1 de noviembre, a mi amigo Kim de la India le habían retrasado el viaje a la exposición de Miami a causa de uno o dos huracanes, a pesar de contar con la protección extra de la cruz que yo le había regalado para recuperar la de mi hija. (vid. post anteriores; 1 y 2).
Así que pensé que aquello no podía ser sino una señal del ¿cielo?. Me concentré y me dije: la cruz pal Quim, la cruz pal Quim. Y, efectivamente, el día 4 de noviembre ¿embarcaba? en un avión rumbo a América.
Hoy ha vuelto, triunfante como los fieles del “adeste…” y me ha traído un bolso de imitación, aunque, de momento no he identificado a qué firma imita. Ha tenido un éxito clamoroso y lo segundo o lo tercero que me ha dicho, ha sido: “!Y con tu cruz de Caravaca!” .
En los exámenes de la facultad y en las oposiciones, siempre había amigos con cabezas de ajo en los bolsillos. Y no eran para protegerse de la profesora bruja de turno, que la había, sino para buscar la suerte. Hubo alguno que trajo los ajos acompañados de un hechizo o un ensalmo que había que repetir, no sé si sobando la cabeza (de ajos) o a pelo; aquí la memoriosa Violante igual tiene algo que puntualizar.
Yo no era de ajos, yo fui siempre repleta de pétalos bendecidos de Santa Rita, la patrona de los imposibles, hasta que mi madre se cambió de santo y se pasó al beato Rafael. Le dijeron que Santa Rita, por cada favor, daba una espina. Y anda que no es fácil aplicar la ecuación. El día que la llamé para decirle que había aprobado las oposiciones, me dijo: “¡Cómo no ibas a aprobar con lo que ha rezado tu madre!”, que yo ya se lo dije, “Si lo sé, no estudio”. Al cabo de un tiempo, se le puso chula la hernia discal y tuvo un ataque gordo. Sólo hace falta colocar los factores y alehop: las oposiciones de la chica, una lumbociática.
Así que, como decía, se pasó al beato Rafael, que como está haciendo méritos, lo debe de dar todo gratis. Tengo que decir que, aunque protestaba, eso de estar de copas, meter la mano en el bolsillo para pagar y encontrarme pétalos de rosa bendecidos, tenía su punto; el mismo que cuando perdía algo importante y mi madre, rápidamente, le echaba trescientas pelas (ahora tres euros) a la capilla de San Antonio. Y si le decía, ¡Mamá!, me contestaba con toda naturalidad que, de siempre, san Antonio había sido muy pesetero. Ni qué decir tiene que, aunque fuera yo la que recuperara las llaves, no era sino la persona interpuesta. Y si mi madre es una mujer cabal, sobrada de sentido común y con muchas más dotes para la vida que servidora, ¿por qué me ha de parecer excéntrico que una peña de agnósticos, adultos y aparentemente maduros anden en liza por una cruz de Caravaca de más o de menos?
Y, ahora que lo pienso, mi hija está en una pijama party y quizás debería haberle puesto su cruz de Caravaca en la maleta.

Si se fijan bien, en la hornacina central, y está muy alta, alguien había clavado una cruz de Caravaca. Inmediatamente, eché mano de la cámara e inmortalicé la escena. Tengo que decir que estaba más oscuro y que la iluminación extra es cortesía de photosop. Lo digo porque estábamos en mitad del campo, de noche y parecía que algún tramoyista gracioso se hubiera escondido para gastarme una broma o mandarme una señal: ¡haces post graciosillos con la cruz de Caravaca, pues toma cruz!
A esas alturas, 1 de noviembre, a mi amigo Kim de la India le habían retrasado el viaje a la exposición de Miami a causa de uno o dos huracanes, a pesar de contar con la protección extra de la cruz que yo le había regalado para recuperar la de mi hija. (vid. post anteriores; 1 y 2).
Así que pensé que aquello no podía ser sino una señal del ¿cielo?. Me concentré y me dije: la cruz pal Quim, la cruz pal Quim. Y, efectivamente, el día 4 de noviembre ¿embarcaba? en un avión rumbo a América.
Hoy ha vuelto, triunfante como los fieles del “adeste…” y me ha traído un bolso de imitación, aunque, de momento no he identificado a qué firma imita. Ha tenido un éxito clamoroso y lo segundo o lo tercero que me ha dicho, ha sido: “!Y con tu cruz de Caravaca!” .
En los exámenes de la facultad y en las oposiciones, siempre había amigos con cabezas de ajo en los bolsillos. Y no eran para protegerse de la profesora bruja de turno, que la había, sino para buscar la suerte. Hubo alguno que trajo los ajos acompañados de un hechizo o un ensalmo que había que repetir, no sé si sobando la cabeza (de ajos) o a pelo; aquí la memoriosa Violante igual tiene algo que puntualizar.
Yo no era de ajos, yo fui siempre repleta de pétalos bendecidos de Santa Rita, la patrona de los imposibles, hasta que mi madre se cambió de santo y se pasó al beato Rafael. Le dijeron que Santa Rita, por cada favor, daba una espina. Y anda que no es fácil aplicar la ecuación. El día que la llamé para decirle que había aprobado las oposiciones, me dijo: “¡Cómo no ibas a aprobar con lo que ha rezado tu madre!”, que yo ya se lo dije, “Si lo sé, no estudio”. Al cabo de un tiempo, se le puso chula la hernia discal y tuvo un ataque gordo. Sólo hace falta colocar los factores y alehop: las oposiciones de la chica, una lumbociática.
Así que, como decía, se pasó al beato Rafael, que como está haciendo méritos, lo debe de dar todo gratis. Tengo que decir que, aunque protestaba, eso de estar de copas, meter la mano en el bolsillo para pagar y encontrarme pétalos de rosa bendecidos, tenía su punto; el mismo que cuando perdía algo importante y mi madre, rápidamente, le echaba trescientas pelas (ahora tres euros) a la capilla de San Antonio. Y si le decía, ¡Mamá!, me contestaba con toda naturalidad que, de siempre, san Antonio había sido muy pesetero. Ni qué decir tiene que, aunque fuera yo la que recuperara las llaves, no era sino la persona interpuesta. Y si mi madre es una mujer cabal, sobrada de sentido común y con muchas más dotes para la vida que servidora, ¿por qué me ha de parecer excéntrico que una peña de agnósticos, adultos y aparentemente maduros anden en liza por una cruz de Caravaca de más o de menos?
Y, ahora que lo pienso, mi hija está en una pijama party y quizás debería haberle puesto su cruz de Caravaca en la maleta.
Cari yo con lo de los Santos he tenido mucha suerte que mi madre no fuera devota de ninguno, pues conociendo lo extremista que siempre ha sido estoy segura que el dia que le confesé que soy lesbiana se hubiera hecho devota a todos, empezando por la Rita por supuesto.
Con lo del bolso de KIm seguro que te puede ayudar M Prada de Pekin, que es una experta en falsificaciones y moda.
besos
Por si acaso, Angie, dile a tu madre que con novenas y triduos tu vas a ser la Dickinson para toda la vida.
¡Ay! Que tú eres de ciudad y vas a ser de esas que no saben lo que son las novenas y los triduos. Bueno, ni tú, ni nadie, salvo las beatas de mi pueblo y algunos votantes del pp. Son los rezos que se le echan a un santo a cuenta de un milagro.
Y los milagros no existen. En fin, que estoy deseando que Michele Prada le eche un ojo a mi bolso, que últimamente debe de estar en Pekín, o en Berlín o en algún sitio lejano acabado en -ín.
He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra... y otras cosas así me han venido in mente con sólo ver la imagen del convento. Y todos los santos, milagreros o no, y todas las beatas y hacedoras de portentos acuden de nuevo a mis recuerdos. Mi pueblo, que es el tuyo, adquiere así una dimensión más irreal que Macondo en la que Santa Rita, Raphael, San Antonio y otros muchos, conviven en armonía con seres de carne y hueso, habituales de bares, juglares y trovadores de peñas en tórridas noches de agosto, manolas, samaritanas, ministras y alabarderos, marquesanas,herreras, piscinas, toros de fuego, tambores, bombos, la viuda, el club y las palmeras, el río, Santa Bárbara...y amigos.
!Cómo me alegro que nuestro Kim de la India haya triunfado tan lejos! !Lo celebraremos!.Se le ve muy feliz.
Y que sea la última vez que mandas a la chica a una pijama party sin su cruz de Caravaca, que ya sabes lo que tienen esas fiestecitas.
Una vez más, ti ringrazio per tutto ciò che ci regali, e per tutte queste parole che ci fanno tanto bene. A presto!.
Las cosas como son, la historia de la cruz de carabaca de tu hija tiene mucha gracia, pero la historia de tu amigo de la india para que no suene a cuento hubiera estado bien que te hubieses informado mejor de la exposicion que ha hecho. No el solo, sino con el grupo Jus dÁrt , como bien sabes Sabala y F.M.G
Sabala, esto no es un blog informativo, ni siquiera divulgativo. Ni siquiera doy nombres reales. Como tú bien has visto, sólo cuento cuentos, de mi vida, eso sí. Y el cuento no era la exposición, que también, sino la historia de una cruz de Caravaca que iba y venía a cuento de la inspiración de Kim. Y eso es lo que he contado, sin datos añadidos ni más descripciones informativas (que conozco perfectamente) porque no era el caso, ni el lugar. Este es un jardín al que bajan cuatro amigos y que se vincula con los trocitos de realidad que elijo. Y, eso, que contaba un cuento. Nada más.
Y ya sé que sois tres y que es un proyecto común, pero, es un cuestión de focalización. Si no he explicado vuestro proyecto artístico con detalle, era porque no lo estaba mirando, sólo enfocaba un trocito de la historia, la que me tocaba, no por nada más. Quizás os ha resultado una visión frívola o poco seria, no lo sé, pero, en cualquier caso, no era mi intención (en absoluto) excluiros de ninguna exposición porque no hablaba de ella salvo tangencialmente. No hablo de vosotros porque no hablaba de vosotros en mi cuento, es así de fácil. Y si os resulta más cómodo, quito las fotos y la referencia, y ya está. Mira que dudé en ponerlas, no por nada, sino porque evito cualquier referencia a mi realidad real.
Ahora entiendo lo mal que lo tienen que pasar los publicistas, con matizaciones constantes...
Por cierto, además de lo de la cabeza de ajo, lo que yo recuerdo es que nuestro director de teatro universitario preferido (sólo uno), toda una promesa artísitica que ya iba despuntando, llamó un día a una pitonisa-conjuradora de un programa de radio y le dio una oración de no sé qué para que aporbáramos todos el examen de Literatura del XVIII. A las 8 de la mañana estábamos todos con las fotocopias de tal conjuro. Creer no creíamos ninguno, pero por si acaso.
La mención de los santos, las novenas y demás me ha recordado que soy niña de colegio de monjas, sobrina de obispo e hija de beata y me ha refrescado todo lo que sé de hagiografía, que es mucho, pero que prometo no contar por no ahuyentar al personal. De todos los santos habidos y por haber el de casa era San Pancracio, el patrón de la providencia. A este le poníamos una ramita de lo que fuera (perejil, laurel...) y le rezábamos un padrenuestro para atraer clientes al negocio de mis padres, porque además de los detalles antes mencionados de este autorretrato imposible, soy hija de botiguers santeros. Ay, qué peligro.
Violante, recuérdame que te cuente (más) mi vida, para que cuando sea vieja y chochee (más), estés allí de disco duro con patas, perdón, piernas.
¿Por qué te has acordado perfectamente de lo del conjuro y yo sólo confusamente?
Hija, Lu, tu pedigrí es absolutamente inalcanzable y mira que no se te nota nada, pero nada de nada. Nunca te he visto encomendarte a ningún santo antes de entrar en 3º de eso.
Ya está bien que se me censure en este foro de libertad de expresión, ya que antes he dejado un mensaje de apoyo a Julieta y ha desaparecido por arte de publicista...
Estamos juntas en mi casa ya que Pekin se ha quedado sin línea en los foros de moda...gracias al champan Hacendado.
Besos
Angie, la mano publicista fue la mía, sin querer. Y te llamé y te llamé para contarte, pero ya veo que tú estabas ahogadita en ¿champán? ¿Hacendado?
Michele, ¿has vuelto a beber o has limpiado tu ordenador con cava?
Más besos para los dos.
Edu, que te había perdido, ¿Macondo? Está totalmente sobrevalorado, como bien ves y sabes. Todos tenemos un pueblo, y puede estar en la ciudad y lo más sorprendente es que te parece que el tuyo es diferente e inexportable y luego sólo es una cuestión de vocabulario.
En fin, Manolo, que ya ves, cada uno con su Macondo y Dios en el de todos.
Me alejo unas horas del jardín y la de cosas que pasan. Entre laureles y perejiles, hacendados y champán, conjuros y susceptibles...
Y hablando de susceptibles: yo, de chavala también oía la FM. Kim se le va a hacer. Ala, ya están los tres.
Edu, tú eres nieto de Gomaespuma y flor de verbalia.
chavala a perdido los papeles?